Frente al hecho ineludible de que Chile es un país sucio a niveles de
competencia mundial, que la mayoría de sus habitantes son unos analfabetos
ambientales, y que la educación chilena hace gárgaras con el medio ambiente,
pero no se dan la paja de incluir el ramito como asignatura del currículum,
hemos llegado a los puestos de avanzada en ser: Pestilentemente sucios,
desagradables contaminadores de excelencia, caras de raja a la hora de decir yo
no fui, y reyes de la excusa tonta para seguir caminando entre la mugre de todo
tipo.
Esta es sin ninguna duda, la generación más sucia, más inmunda y más
descerebrada que se ha parido en los últimos 30 años.
Justificación de la indolencia y la ignorancia del chileno promedio
Como dato para esta nota, les recuerdo a todos hábidos lectores de
estos devaneos morales, que Chile no posee hidrocarburos fósiles, porque como
todo país pobre, no producimos petróleo para que el país camine, y así y todo,
somos el país de Latinoamérica que proporcionalmente a sus habitantes más autos
tiene, incluso la nana llega en auto a hacer las labores de la casa, el
jardinero, el repartidor de pan, de gas, el gásfiter, etc, y ya no tenemos donde
estacionar el auto, pero con todo eso, ni así se incentiva la compra de
bicicletas.
LA REALIDAD DE OTROS PAÍSES QUE SI SE LAVAN
Aquí daré datos duros. Suiza, subvenciona el 35% del costo de la compra
de cualquier bicicleta en cualquier tienda del país, Bélgica, subvenciona el
28% del valor, Francia subvenciona el 25%, Italia subvenciona el 28% y si es un
matrimonio subvenciona el 50% a cada uno, Rusia subvenciona el 15% del valor,
China Comunista subvenciona en 40% del valor, y por último Holanda le compra 1
bicicleta a cada uno de los trabajadores que tengan un contrato y que cumplan 2
años de antigüedad en sus trabajos, sea este de oficina, administrativo,
construcción, junior, o el que hace aseo de los baños.
En Chile, este país rasca y aparentador en cambio, las bicicletas suben
de precio, pero nos dan hasta 24 meses para pagarla en cómodas cuotas, y eso
aumenta el 50% de su valor, ojo dije AUMENTA, pero nadie se hace cargo de
fomentar su uso, sólo se llenan la boca cuando construyen una ciclovia, que
termina siendo recorrida por los skaters, los paseadores de perros, y sillas de
rueda, y eso es porque este es un país entero rasca, que se encalilla en unos
tanques monstruosos que comen más bencina que el pololo de la hija cuando anda
de visita, y todo para opacar al otro, al que tiene una cosita más chica pero
igual de contaminante. En efecto, Chile vive de la apariencia, y se invierte en
la compra de un automóvil mucho más que lo que se invierte en toda la vida, en
la atención bucal de todos los integrantes de la familia, y a eso incluso
sumamos la atención médica, e incluso podemos sumar las vacaciones de 10
años…Todo eso no logra sumar ni la mitad de la inversión del auto, o tanque o
como quieran llamarle. Así que los dueños andan con placa en la boca, con
halitosis, le quedan debiendo a la nana, sus hijos sin zapatillas de recambio,
pero tienen auto nuevo los giles.
AHORA PONGÁMONOS SERIOS
Chile, la Región, Bulnes, todos debemos enfrentar la necesidad de
disminuir la emisión de gases efecto invernadero, tenemos las condiciones para
hacer viable la transformación de nuestra matriz energética nacional y residencial.
A escala residencial, estamos en condiciones de iniciar la conversión de la
energía térmica que utilizamos para cocinar nuestros alimentos,
calefaccionarnos y calentar agua a electricidad; y a escala nacional, estamos
en condiciones para iniciar la migración del transporte público y privado desde
combustión a eléctrico. Todo esto, a menores costos, con recursos propios y
reemplazando progresivamente el uso de combustibles fósiles.
Aquí cabe preguntarse ¿qué podemos hacer en Chile al respecto? -La
respuesta es MUCHO, y con grandes beneficios para el país, además de
transformarnos en un ejemplo para el mundo.
Los gases que producen el calentamiento global son principalmente el
dióxido de carbono, metano, los óxidos de nitrógeno, el ozono, los clorofluorocarbonos
y el vapor de agua. Las medidas, por lo tanto, deben focalizarse en: Detener la
emisión de estos gases y reducir su concentración en la atmósfera. Para
alcanzar el objetivo de no sobrepasar los 2 °C, se estima que las emisiones de
estos gases deben reducirse en un 40 - 70% para el año 2050 y que la
neutralidad de carbono (emisiones cero) debe ser alcanzada a finales de siglo,
a más tardar. Esto implica que debemos detener definitivamente el consumo de
combustibles fósiles alrededor del año 2070. TODO.
Es difícil imaginar la transformación de los sistemas de transporte sin
usar combustibles fósiles, o prescindir de la generación eléctrica sin usar
carbón ni gas natural en sólo 50 años. No cabe duda, enfrentamos un desafío
colosal que pondrá a prueba la inteligencia del Homo sapiens, que deberá
resolver, por primera vez, una encrucijada que pone en riesgo su existencia.
Para describir mejor la urgencia, la revista Applied Energy publicó, en
marzo del año 2016, un artículo de investigadores de la Universidad de Oxford,
en el cual se analiza la magnitud de las decisiones que debemos tomar en la
industria de la generación eléctrica, para lograr que el calentamiento global
no sobrepase los 2°C. De acuerdo a ese artículo, para lograr este objetivo es
urgente detener la generación de electricidad sobre la base de combustibles
fósiles, industria responsable de la emisión de alrededor del 25% del dióxido
de carbono a la atmósfera y con un crecimiento anual de un 4% en la última
década. “TERMOELÉCTRICAS MALDITAS HIJAS DE LA MAL PARIDA GRAN BESTIA”
Tomando en cuenta las plantas de generación térmica existentes con una
vida útil de 40 años, más aquellas que están comprometidas, la infraestructura
que generará la acumulación de CO2 en la atmósfera y que aumentará la
temperatura del planeta en un máximo de 2°C y que habrían sido construidas
entre el año 2011, al 2017, implica que a partir del año 2018, ningún país
firmante del Acuerdo de París debería construir nuevas plantas de generación
eléctrica sobre la base de combustibles fósiles, y permitir sólo aquellas con
tecnologías con cero emisiones de gases de efecto invernadero. Aquí nos
referimos a la TERMOELECTRICAS EN TODOS SUS TIPOS, y les recuerdo que en Chile,
habrá una instalada en la ya caliente ciudad de Bulnes, me refiero a la
temperatura, por supuesto.
Los sistemas de transporte son responsables del 15% del consumo mundial
de petróleo y el uso del automóvil es una de las principales causas de la
contaminación y congestión en la mayoría de las ciudades. Para cumplir el
objetivo se deberá prohibir la explotación y refinación del petróleo y detener
la fabricación de motores de combustión que utilizan combustibles fósiles y
reemplazarlos por motores eléctricos, todo en 50 años. La abundancia de petróleo
en los mercados internacionales, los precios del barril de petróleo
relativamente bajos y el aumento que han experimentado las reservas de petróleo
y gas en el mundo en la última década, nos enfrentan a una tarea que parece
imposible y que pondrá a prueba el ingenio de esta civilización.
En este escenario, el cambio climático global nos impone la necesidad
de crear soluciones distintas a las actuales, eso si queremos sobrevivir como
especie, y no morir uno a uno, sin la necesidad de ninguna guerra. Si la
tendencia mundial no se revierte, no existirá nadie en el planeta al año 2170,
eso según datos de la OMS (Organización Mundial de la Salud) Es verdad que
nosotros ya no estaremos, pero nuestros descendientes, aquellos que jamás
conoceremos, morirán, sin oxígeno para respirar, sin agua, sin ríos, sin
alimento animal ni vegetal, sin fotosíntesis, y achicharrados con una media
mundial de agradables 58° a 65° celcius DEBIDO AL EFECTO INVERNADERO Y AL
CAMBIO CLIMÁTICO…En definitiva, el planeta tierra, será el patio de diversión
del Diablo, es lo que los ambientalistas llaman “El Infierno en la Tierra”
Aunque no lo crea, Chile está en condiciones de ser un líder mundial en
soluciones para disminuir los efectos del cambio climático. Hoy tenemos energía
de fuentes propias a precios cada vez más competitivos. Si actuamos con
convicción y determinación, Chile puede ser un país energéticamente
independiente durante el siglo XXI, autoabastecido por nuestros propios
recursos energéticos renovables, pero todo comienza con el cambio de
mentalidad, ¿y donde se cambia la mentalidad de la gente, de un pueblo, de una
generación completa?...¡EN LA ESCUELA!
Piénselo cada vez que sale a burrear en su auto, a circular como
idiota, sin algo importante que hacer, pero disfrútelo, total, usted se va a
morir mucho antes que el resto de sus desesperados descendientes.
IVÁN QUINTANA
DIRECTOR
Publicado por Iván Quintana
